Mundo ficciónIniciar sesiónDesperté ahogándome.
El aire regresó violentamente a mis pulmones mientras me incorporaba bruscamente, con las manos clavándose en la piedra bajo mí mientras el mundo giraba con tanta fuerza que me dio náuseas.
La cresta.
Los acantilados.
El aire frío de la noche.
La realidad.
Por un terrible segundo, nada se sinti&oacut







