93. Nosotros tres
Branca
La casa quedó en silencio después de que todos se dispersaron.
Laís y André se fueron juntos, todavía discutiendo detalles del proceso, con voces bajas y pasos apresurados. Tamara ya se había marchado, prometiendo llegar temprano al día siguiente. Aelyn dormía en su cuarto, demasiado exhausta para luchar contra el sueño.
Yo me quedé unos minutos más en la cocina, lavando tazas que ya estaban limpias, solo para no pensar en cómo mi vida había cambiado tanto.
Pero pensar era inevitable.
El