74. Entendiendo lo que pasó
Branca
La morfina lo volvía todo más lento.
No borraba los pensamientos, solo los espaciaba, como si cada recuerdo tuviera que atravesar un pasillo largo antes de alcanzarme. El dolor había retrocedido a un segundo plano, aún presente, pero amortiguado y lejano. El cuerpo por fin había cedido. La mente, no.
Me quedé mirando el techo blanco de la habitación del hospital mientras las imágenes se organizaban solas.
La primera conversación. Ahora la recordaba con más claridad.
Recordaba el nombre d