46. Elijo quedarme
Branca Oliveira
Levanté su rostro con cuidado, los dedos deslizándose despacio bajo su barbilla, casi como si estuviera pidiendo permiso para entrar en ese territorio frágil.
«Ya he lidiado con psicópatas como él», dije bajo, con voz firme pero sin urgencia. «He visto de todo en ese tribunal. Gente que mata sin pestañear, que manipula con una sonrisa, que amenaza como quien habla del clima. Y te digo una cosa, Branca: yo no retrocedo.»
Sus pestañas temblaron. No era miedo por sí misma —ese ya h