*Isabella*
—Llegamos —Fruncí un poco el ceño—. Espero que todo sea de tu agrado.
—Valentín —espeté, mirando a través de la ventanilla—. Este lugar es…
—Lo es —Apagó el motor del coche—. Aquí tuvimos nuestra primera cita.
—Eres… Increíble es poco —profesé.
Desabroché el cinturón, bajo la expectante mirada de mi novio mientras él hacía lo mismo con el suyo.
—No estás enojada, ¿o sí? —Hice un mohín con los labios—. Sé que tenías que ir a trabajar a la cafetería y yo…
—Valentín, no estoy enojada n