Muchos meses después.
*Isabella*
—Hija, apresúrate o llegarás tarde.
—Ya estoy lista —Abrí la puerta, mamá esbozaba una radiante sonrisa—. Estoy un poco nerviosa.
—Lo harás muy bien, Bella —La seguridad en su voz me brindó algo de sosiego—. Ten más confianza en ti misma, ¿de acuerdo?
—Bien. Gracias, mamá —espeté.
Besé sus mejillas mientras ella murmuraba un «buena suerte» y nos despedimos.
Hoy sería el primer día en que estaría al mando de la próxima campaña, por decirlo de alguna manera. E