Regresé a sentarme a la mesa con Mel, que parecía que tenía un signo de interrogación dibujado en su rostro, yo sabía lo que quería, la hice esperar a propósito como una pequeña venganza por romper la magia de mi momento matutino y comencé a comer - ¿Y bien? – se animó a preguntarme - ¿Y bien…? – le repetí levantando los hombros como si no supiera a que se refería – ¿Qué pasó con Aldo? ¿Por qué estaba Chris aquí? – me cuestionó y me molestó su tono - ¿Cómo? Te pedí que te quedaras fuera para ve