Livia estaba frente a las tumbas de sus padres, con las manos temblorosas mientras apretaba el ramo de flores marchitas que había conseguido recoger, su mirada clavada en el suelo, como si buscara una respuesta en la tierra. El viento soplaba suavemente, pero eso no calmaba en absoluto su corazón en llamas. Habló en voz baja, sus palabras mezclándose con sus sollozos.
—Papá… ¿Cómo pudiste permitir que tu hermano pequeño viviera en medio de tanta riqueza, mientras tu propia hija lucha en la mise