Capítulo 62. Ni un yacuza me intimida
-Cuánto misterio, Clari… te lo prometo, me quedaré tranquila.
-Bueno… A Angie no le gusta su jefe… ni ningún hombre… ¿entiendes?
Emma comprendió todo, y le sonrió con complicidad.
-Ya veo… entonces…
Clari suspiró.
-Entonces… Hace un par de semanas que ella y yo estamos saliendo… Es reciente.
La señora Fritz sonrió con alegría, pero luego la miró con reproche.
-¿Y cuándo pensabas contarme?
-¿Con lo ocupada que estuviste? No lo sé… no parecía importante.
-Pero lo es…
Emma la abrazó.
-Me alegro