Capítulo 46. Ineludible
Había sido un estúpido. No quería saber.
Bueno, sí que quería, pero Clarisa había tenido razón. Es el tipo de revelaciones que tendría que haber escuchado directamente de Emma.
Ahora, además de amarla con más ardor, sabía de dónde provenía ese dolor tan grande que le nublaba los ojos con frecuencia y la empujaba a lugares oscuros de su alma.
Esa sensación de vacío que parecía imposible de satisfacer.
Karl la había golpeado antes de morir él mismo en un accidente, y eso la había hecho perder un