El trayecto de regreso desde la torre Volkov-Tech hasta la mansión en Jumeirah se llevó a cabo en un silencio cargado de electricidad. Atrás había quedado el campo de batalla de cristal y acero donde habían aniquilado las dudas del consejo fiduciario. Las pesadas puertas de la propiedad se cerraron a sus espaldas, aislando el sofocante calor del desierto y devolviéndolos a la frescura calculada de su refugio de mármol.
Aleksei se despojó de la chaqueta de su traje color carbón con un movimien