Mundo ficciónIniciar sesiónEl tono de Aleksei había cambiado. Se había vuelto más introspectivo, más vulnerable. Valentina sintió que estaba a punto de cruzar un umbral al que nadie, absolutamente nadie, había tenido acceso jamás. Se acomodó mejor, acariciando el pecho del ruso para mostrarle que estaba allí para escucharlo.
—¿Cómo fue crecer en Rusia siendo un Volkov? —le preguntó ella, con una curiosidad bañada en ternura infinita.







