Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Aleksei cruzó de nuevo el umbral del cuarto de baño, la densa niebla de vapor comenzaba a disiparse lentamente, arrastrando consigo la burbuja de irrealidad en la que se habían sumergido. Su mente aún trataba de reajustarse al modo de supervivencia familiar, pero al enfocar la vista en el centro de la estancia, el corazón le dio un vuelco que nada tenía que ver con la lujuria.
Valentina,







