Mundo ficciónIniciar sesiónEl resplandor dorado del amanecer de Dubái continuaba invadiendo la recámara principal, pero para Valentina, la luz del día ya no era un recordatorio del mundo exterior, sino un foco implacable que desnudaba la rendición absoluta de sus sentidos. La sábana de lino egipcio arrugada entre sus dedos sanos de la mano izquierda era el único testigo de la marea de calor que la estaba devorando desde las entrañas. La proximidad de Aleksei era una constante ardiente, una masa de músculo, piel y poses







