Mundo ficciónIniciar sesiónEl hospital privado de Jumeirah era un monumento a la esterilidad y al lujo silencioso, pero para Aleksei Volkov, cada segundo que pasaba en sus pasillos de mármol pulido se sentía como una eternidad en el purgatorio. Su llegada no fue discreta; entró como una ráfaga de viento siberiano, con la mandíbula apretada y una expresión tan gélida que el personal de recepción ni siquiera se atrevió a pedirle sus







