Mundo ficciónIniciar sesiónLa penumbra de la suite privada del hospital de Jumeirah estaba devorando las últimas horas de la madrugada, dejando solo el zumbido monótono de los monitores y el brillo azulado de la tableta que Aleksei sostenía sobre su regazo. Durante toda la noche, el magnate no había pegado el ojo. Sus dedos se movían mecánicamente sobre la pantalla táctil, revisando las cláusulas finales de la reestructuración de







