Mientras salía de la casa tomé mi celular y mandé un mensaje de grupo en WhatsApp a las chicas. Rose me había llamado mi teléfono, llorando a mares, y comunicándome una noticia que me dejó helada.
«Reunión urgente en la heladería del parque central, la boda de Rose se va a cancelar, quien abrió la boca?, las veo allí en 30 minutos.»
Envié el mensaje, luego busqué en mi libreta de contactos y llamé a Nicholas, al tercer timbrazo el me respondió.
—¡Hola, mi chiquita linda! —dijo una voz distinta