Salí corriendo de mi casa con rumbo a la parada del bus, ya llegaba tarde a mi encuentro con Louis en el centro comercial. A raíz de la despedida de soltera de Rose, había llegado a casa con el alba, con una tanga roja colgando del cuello y los tacones pendiendo de la punta de los dedos. Ni siquiera me tomé la molestia de desmaquillarme, y me fui derecho a la cama. Mamá había intentado despertarme para almorzar, pero según ella, la mandé a volar y le dije que me deje dormir. Ahora pasaban de la