—Felipe—
Pensaba que podía volver a caer en sus mierdas. La odié de tal manera por querer verme cara de imbécil por segunda vez. Un hijo y mío, por favor, cada vez que decía alguna palabra más se hundía de tal manera que no me daban ganas de salvarla, y fue algo tan bajo de su parte, apuesto lo que sea que aquel imbécil la dejo cuando supo que la había embarazado y vine como si nada a metérmelo a mí.
Lo que ella no sabía es que soy estéril, verla como aseguraba de tal manera con sus ojos llena