Los días siguientes se convirtieron en una hemorragia lenta y silenciosa.
Martes. Miércoles. Jueves.
Para Ethan, el tiempo dejó de medirse en horas para medirse en correos electrónicos de rechazo y llamadas que nunca llegaban. Nueva York, la ciudad que supuestamente premiaba la ambición, parecía haber entrado en un coma selectivo cada vez que su nombre aparecía.
No era solo "Miller & Associates". Fueron tres bufetes más. Dos cancelaron la entrevista a última hora alegando "reestructuración inter