LUCIA
No puedo quedarme quieta.
Han pasado horas desde que Dante y mi padre se fueron tras Vitelli, y la ansiedad me consume desde el momento en que la puerta se cerró tras ellos. No he dejado de pensar en lo que puede pasar, en todas las cosas que pueden salir mal.
He caminado por la mansión sin descanso, cada rincón me recuerda que mi vida ha cambiado demasiado rápido.
Pero lo único en lo que realmente pienso es en él.
Dante.
Si algo le pasa…
Aprieto los ojos y respiro hondo, tratando de ca