Lucia
Siento que me estoy enloqueciendo.
Por un instante pensé que todos nuestros problemas habían desaparecido, que finalmente iba a poder vivir en paz y feliz junto al hombre que amo. Pero nuevamente la vida parece decidida a separarnos.
Dejó salir un suspiro que hace eco en la habitación.
El silencio de la mansión es insoportable.
Han pasado tres días desde que Dante se fue, y aunque hemos hablado por teléfono, sus llamadas han sido breves y frías.
Solo lo suficiente para decirme que