Olivia comenzó a bailar alrededor de Archer con la gracia y agilidad de una pantera, su cuerpo moviéndose al ritmo de la música como si estuviera en un trance hipnótico. Archer la observaba completamente idiotizado por su presencia, incapaz de apartar la mirada de su figura seductora de curvas generosas que giraba y se deslizaba a su alrededor.
Con un movimiento fluido, Olivia lo rodeó con sus brazos, restregando sus grandes senos contra el pecho fornido de él, incluso pudo notar los pezones er