Isolde observaba la esfera luminosa rodeada de sombras en forma de figuras, su rostro reflejaba una mezcla de sorpresa y temor. En voz baja, murmuró: —¿Esto... esto podrá resistir?
Salomón, al notar su expresión, miró a Simón y declaró con convicción: —Parece que el Guerrero de la Luz ha encontrado a su elegido. Ya que es así, déjame ayudarte en esto.
La esfera blanca comenzaba a ser devorada por la oscuridad, cada vez más pequeña, al borde de romperse. En ese momento, Salomón extendió ambas man