—¡Ja, ja, ja!
Amaro soltó una carcajada, exclamando: —¡Poder del Soberano de la Oscuridad, devóralos!
—¡Simón!
Al ver a Simón ser absorbido por la esfera oscura, Isolde, en su desesperación, corrió hacia él. De la esfera negra emergió una cadena que rápidamente la atrapó y la arrastró hacia su interior.
—¡Isolde!
Constanza gritó y, en un intento por alcanzarla, también fue absorbida por la esfera. En ese instante, dentro de la esfera, comenzaron a resonar sonidos similares a un trueno, y poco a