Capítulo 30. Entrenamiento.
Isabella Di’Giotanno.
Tal como lo supuse, Eric olió la esencia del príncipe Alec en mi mano y casi enloqueció. Sabía que era posesivo, pero en verdad lo vi totalmente enceguecido por los celos.
Repetía continuamente que no se la iba a quitar, que esta vez no perdería y que no podía hacer lo que se le viniera en gana, solo por ser un príncipe.
Intenté no reírme de la situación, porque solo haría que Eric se enojara más de lo que ya estaba. Aunque, si lo veo fríamente, el príncipe puede hacer lo