Mundo ficciónIniciar sesiónSerie Lobos Legendarios. Libro 1. Convergente. Mi familia es una de las más antiguas de nuestro mundo. Se dice que cuando una mujer Di'Giotanno nace, es porque la Diosa de la Luna, tiene un Plan B. Usualmente en nuestra familia solo nacen hombres. Soy la última descendiente de un largo linaje de lobos con rango platino. Solo las mujeres Di'Giotanno son benditas, heredando diversos dones. Esa es la razón principal por la que mi familia se ha quedado en la manada Suave Amanecer por casi cien años: La cacería. Al tener poderes extraordinarios, muchas personas cazaron y tomaron ventaja de las mujeres de mi familia, por propósitos egoístas, durante muchos años, dificultando que pudieran encontrar a sus parejas destinadas. Cuando miraba mi historia familiar, desde los ojos de una adolescente de diecisiete años, sin lobo, ni rango, nunca esperé encontrar a mi pareja destinada y mucho menos imaginé que serían dos. Ambos no podrían ser lados más opuestos de la misma moneda. Un príncipe Lycan y un lobo Alfa. ¿Podré cambiar el destino de mis antepasadas?; ¿Seré capaz de estar a la altura de lo que la Diosa de la Luna espera de mí?
Leer másAlessia Di’Giotanno. Londres, 4 de noviembre de 1890. Es de noche y la fría brisa golpea mi rostro. Las calles están iluminadas por algunas farolas eléctricas y puedo ver cómo los coches se trasladan tranquilamente. Aún puedo ver cómo las damas son escoltadas por los caballeros de la época. Paseos de cortejo, creo que les llamaban. Nunca presté mucha atención a la historia universal, hasta ahora. Había sido un día agitado, al parecer, debido a la inauguración del primer ferrocarril urbano subterráneo electrificado. Fue un gran evento, según los periódicos. Es por eso por lo que aún es posible ver personas deambulando por las calles. Suspiro, sin saber cuándo podré saltar nuevamente a mi época. Llevo en este lugar, por una semana. Gracias a las diosas por la gargantilla que me obsequió mi papá Alec cuando cumplí 8 años. A esa edad, mi loba vino a mí. Es por eso por lo que papá me dio la gargantilla de regalo. Pude venderla y me dieron bastante dinero para poder alquilar una habita
Isabella Di’Giotanno.Nueve años después.Estamos reunidos en los jardines privados del palacio, disfrutando de un soleado día de pícnic. Cuando veo a los gemelos, Andrew y Edmond correr hacia el bosque.“Eric, anda y busca a tus hijos... me cuesta trabajo moverme. ¡Ayúdame!”“Pero nena, deberías quedarte sentada. El médico ya nos dijo que en cualquier minuto ese trío nacerá.”“No me lo recuerdes. ¡Por un demonio! ¿Por qué me dejé convencer de tener más hijos? Pero no, nunca aprendo. Mellizas, gemelos y ahora trillizos.”Ahora miro a Alec y Eric con total molestia mientras les digo, “¡Les juro a los dos que les cortaré los testículos en señal de protesta si vuelven a embarazarme!”Eric asiente, sonríe en silencio mientras lo veo correr detrás de los pequeños de cinco años. Aryan se ríe también, mientras apoya su cabeza en mi regazo.Mi pequeño guerrero, que ya no lo es, tiene 14 años, recién cumplidos.Es un joven precioso, con sus ojos azules, brillantes y expectantes, extremadamente
Isabella Di´Giotanno.Seis meses después…Los últimos meses de nuestras vidas, han sido caóticos. Gobernar y estar embarazada de mellizos, es lo más difícil que he podido hacer. Aryan está tan feliz de poder convertirse en hermano mayor.Sophia y Adair se encargarán de manejar la manada Suave amanecer hasta que Aryan tenga la edad suficiente y pueda tomar el mando.Si bien, hemos podido disfrutar nuestros últimos momentos de libertad, los cachorros ya quieren salir. Durante los últimos días, he tenido muchas contracciones de Braxton Hicks.Scott viene a la manada real cada quince días a controlarme, pero ahora se ha quedado por más tiempo. Tanto Eric y Alec solo en él confían y se han vuelto más posesivos que de costumbre, asustando a todos los lobos que se me acerquen.“Nena, deja que te ayude. Sabes bien que ya no puedes hacerlo sola.”Aprieto la mandíbula en señal de molestia, debido a que ni siquiera soy capaz de poder amarrarme los cordones de los zapatos. “¡Esto es absurdo! ¡No
Isabella Di´Giotanno.Una vez que la ceremonia de bodas se ha terminado, no puedo ocultar la inmensa felicidad que siento. Miro mi mano y veo mi sortija de compromiso y sobre ella, las dos argollas de matrimonio.Tuvimos una breve recepción y luego los invitados se trasladaron hacia el sector de la plaza central de la manada real, para asistir a la ceremonia de ascensión al trono real supremo.En este momento, estamos en el palacio cambiándonos de ropa y repasando las palabras que debemos decir.Eric gruñe frustrado, mientras dice, “¡Esto es absurdo! ¿Cómo es posible que no pueda ser capaz de ponerme una corbata?”Alec se ríe y le dice, “Ven aquí, déjame ayudarte.”Me siento en la cama, cruzo mis piernas, me muerdo mi labio mientras veo como Alec le hace el nudo de su corbata. Cuelgo mi cabeza de lado, pensando en la suerte que tengo de que estos dos hermosos hombres, sean completamente míos.“¿Te gusta lo que ves?”“¿Qué?” Digo, totalmente perdida por mis pensamientos candentes.“Tu
Último capítulo