Capítulo 12. Conversaciones necesarias.
Isabella Di´Giotanno.
Llegamos a la casa de la manada en silencio. El camino fue tranquilo, sin novedad, ya que como el bosque estaba custodiado por los guerreros, se preocuparon de que nadie estuviera merodeando a los alrededores.
Eric apretó mi mano durante todo el trayecto. Cuando entramos, toda la casa estaba iluminada. Observo a mi alrededor y me doy cuenta de que todos los sirvientes de la casa me están mirando boquiabiertos.
“¿Qué? ¿Tengo algo en mi cara?" Miro hacia todos los lados esper