La mañana estaba fresca y clara cuando decidí tomar mi café en la terraza de la villa, disfrutando de la vista de los viñedos iluminados por el sol naciente. Ya me estaba acostumbrando al ritmo más pausado de la vida toscana, a las comidas largas y a las noches estrelladas.
Christian había salido temprano a una reunión con productores locales —algo sobre certificaciones orgánicas para su nuevo proyecto. Decidí aprovechar la mañana sola para organizar mis pensamientos antes de otra clase con Bia