~ BIANCA ~
Me moví con naturalidad. Saludé a un funcionario, atravesé el lateral de la galería y entré al área de guardarropa, donde las bolsas y abrigos de los invitados estaban almacenados con etiquetas numeradas.
Empujé la puerta de una salita menor, reservada para el personal.
El aire era diferente. Más denso, más real.
—Entonces —pregunté, antes de cerrar la puerta—. ¿Funcionó?
Matheus y Dante estaban sentados en una mesa estrecha, como si aquello fuera una reunión improvisada de guerr