~ BIANCA ~
La mañana empezó con ese silencio de casa vacía.
No era un silencio triste. Era... un silencio íntimo. De quien todavía tenía todo el cuerpo "de ayer", pero con la cabeza intentando entender qué pasó en la vida real.
Bajé las escaleras descalza, usando una camisa de Nico. El borde llegaba a la mitad de mi muslo, y la tela todavía tenía su olor —un olor que me hacía recordar, sin querer, lo feliz que había sido antes de dormir.
En la cocina, me detuve frente a la barra como quien e