El viernes llegó demasiado rápido, como si el tiempo hubiera decidido acelerarse solo para castigarla.
Ivy pasó los dos días previos en un estado de ansiedad constante, repasando mentalmente todas las formas en que la cena con Victoria Lawrence podía salir mal.
Se imaginó derramando vino sobre el mantel, diciendo algo inapropiado, quedándose en blanco cuando le preguntaran sobre su familia.
—Deja de preocuparte —le decía Darien cada vez que la encontraba ensimismada—. Solo tienes que ser tú m