El Archivo Congelado
Tiempo: Cuatro años después del Nuevo Comienzo.
Lugar: Núcleo de Análisis, Instalación del Protocolo Guardián, Montana.
Valeria se había acostumbrado a la disciplina del código, los días se fundían en ciclos interminables de análisis, defensa y prevención, su vida era una ecuación de contención perfectamente calibrada, desprovista de variables emocionales, la Guardiana Funcional había logrado la paz que buscaba: no la paz del descanso o el perdón, sino la paz de la utilidad ininterrumpida y la conciencia de que su sacrificio había sido, al menos, eficiente.
Una noche, mientras ejecutaba una auditoría profunda de las infraestructuras energéticas de la República de Aquilea (una rutina diaria que era tanto táctica como terapéutica, un chequeo silencioso a la salud de su legado), su escaneo detectó una anomalía, no era un ataque, no era una vulnerabilidad, era una pieza de metadato tan pequeña que solo su algoritmo, entrenado para buscar patrones de Javier, pudo ident