Día cuatro. 7:00 AM. Oficina de Contrainteligencia, Blake Capital.
Valeria estaba sentada en su escritorio, rodeada por las pantallas frías de su software de vigilancia, la noche anterior había sido el fracaso más exitoso de su misión, había logrado el objetivo táctico (la inmersión), pero había fallado el objetivo personal (mantener la distancia emocional).
Las palabras de Javier resonaban en el silencio de la oficina: "Yo quiero creer en Leonardo."
Esta frase había detonado una reestructuraci