Día tres. 7:00 PM. Apartamento de Valeria, Lado Este de la Ciudad.
Valeria se había concedido noventa minutos, noventa minutos para transformarse de la Doctora Serrano, la máquina de contrainteligencia, a la mujer que Javier Reyes desearía confesarle sus secretos, la transición no fue física, sino puramente psicológica.
Mientras se desmaquillaba meticulosamente, limpiando el exceso de frialdad que había inyectado en su rostro durante cinco años, analizó la táctica:
Objetivo Táctico (Inmediato):