—Mariam, tu esposo es muy simpático. Nos ha dado grandes idea para hacer crecer el negocio.
—Eso es porque no lo conocen bien, dejen que pasen unos meses más se darán cuenta que todo lo trama a su favor.
—Han pasado dos meses, Mariam. Sigo pensando que la única persona que no se encuentra segura de lo que siente por el eres tú niña, ya deberías de aceptar que ese chico se está jugando todo para que lo aceptes.
—Y-yo… ¿de qué me habla, señor Jian?
—Sabes perfectamente bien de lo que me refiero,