Estoy a nada de pegarle un tiro, como se le ocurren tantas cosas al mismo tiempo y sin respirar. Todo esto va más allá de lo que podía pensar que fuera capaz de hacer o mejor dice de deshacer.
Cómo carajo se le ocurre decir que estamos a punto de casarnos por la iglesia, cuando en realidad estamos a punto pero de matarnos a golpes. Este hombre está más deschavetado que un interno del hospital psiquiátrico.
Necesitaba estar tranquila para pensar alguna alternativa y salir de todo este enredo en