El funeral de los padres de Mónica se llevó a cabo con normalidad, no mucha gente asistió y ya se encontraban en el cementerio. Sus padres habían sido enterrados, y ella tenía una mirada vacía.
—Mónica —Rafael la llamó, él ayudó con los gastos—. Tus padres te han dejado la mansión, ¿planeas mudarte?
—No. Me queda bastante lejos del trabajo y no tendré para pagarle a los sirvientes —dijo, seria—. La venderé.
—¿Cómo te encuentras? —Posó una mano en su hombro—. Dijiste que necesitabas hablar co