POV KARINA
gnoré a Paola como si fuera una mancha de humedad en una pared. Su presencia en la sala, sosteniendo ese cronómetro con una disciplina casi militar, era un veneno que no pensaba tragarme. Decidí confiar en Andrew; lo que habíamos construido no podía ser una ilusión. Lo nuestro era real y esperaba que él lo respetará y defendiera, sin importar las veces que Paola quisera intervenir.
Me preparé para mi reunión con Julian, dejando una nota rápida en la habitación para Andrew, con la e