POV ANDREW
La mañana siguiente trajo consigo una resaca emocional que no sabía cómo gestionar. El eco de la puerta del baño cerrándose tras una Karina semidesnuda todavía resonaba en mi cabeza, una burla constante a mi supuesto autocontrol. Estaba en el despacho improvisado de la villa, rodeado de pantallas que vomitaban datos financieros, cuando la señal de una videollamada entrante de Zack rompió el silencio.
Acepté la llamada. El rostro de Zack apareció en la pantalla, iluminado por la luz de las oficinas de Nueva York. Tenía una sonrisa que no me gustó nada; era la sonrisa de un hombre que sabía algo que yo me negaba a admitir.
—Andrew, amigo mío —saludó Zack, recostándose en su silla—. Sabía que la idea de la "luna de miel" era buena, pero esto... esto es otro nivel. Acabo de ver los preliminares de la prensa y lo que nos envió el fotógrafo privado.
—¿De qué hablas? Todavía no he revisado el correo —respondí, tratando de sonar indiferente.
—Te las acabo de enviar ah