POV ANDREW
El aire en mi habitación se había vuelto denso, casi sólido. El aroma del aceite de sándalo y lavanda se mezclaba con el perfume cítrico de Karina, creando una atmósfera que nublaba mi juicio. Estaba acostado boca abajo, sintiendo el peso de su mirada sobre mi espalda desnuda. Era una sensación extraña; con Paola, mis sesiones de terapia eran un recordatorio de mi invalidez, un proceso clínico y aséptico. Con Karina, era un campo de batalla de sensaciones.
Sentí sus manos sobre mi piel. Estaban frías al principio, pero rápidamente se calentaron con la fricción. Sus dedos empezaron a trabajar en la parte superior de mis hombros, amasando los músculos tensos con una fuerza que no esperaba. Solté un suspiro que fue mitad alivio y mitad rendición.
—Estás tenso, Andrew —susurró ella. Su voz estaba cerca, muy cerca de mi oído.
—Es el peso de tenerte cerca y no poder tocarte como quiero —respondí, mi voz vibrando contra el colchón.
Sus manos bajaron por mi columna, trazando c