POV ANDREW
La habitación todavía olía a ella, pero el aire se había vuelto irrespirable. Karina estaba de pie frente a mí, terminando de abotonar su camisa de seda con una furia fría que hacía que sus manos temblaran levemente. La interrupción de Paola no solo había cortado el deseo; había enterrado el pequeño avance.
—Esto se acaba hoy, Andrew —sentenció, clavando sus ojos grises en los míos—. No voy a permitir que esa mujer esté en medio de todo como si fuera la dueña.nQuiero que le pongas un alto definitivo. Quiero que se vaya de aquí.
Sentí una punzada de conflicto en el pecho. Paola había sido mi único vínculo con la normalidad cuando el mundo se desmoronaba. Su lealtad, aunque ahora me resultaba asfixiante, era una deuda que sentía que no podía saldar simplemente echándola a la calle.
—Karina, entiende que Paola ha estado aquí en los momentos más oscuros —respondí, tratando de mantener la voz calmada mientras me acomodaba la ropa con dificultad—. Se siente con derechos porq