POV ANDREW
El cielo de Nueva York nos recibió con un manto gris y plomizo, un contraste violento con el azul eléctrico de las Bahamas. Mientras el jet privado descendía hacia la pista del aeropuerto Teterboro, sentí que la burbuja de la isla se reventaba, dejando escapar la tensión acumulada que nos había asfixiado durante el vuelo de regreso.
A mi lado, Karina leía una revista con una calma que me resultaba ofensiva. Había pasado todo el viaje ignorando mi presencia de esa forma sutil y exp