POV ANDREW
Había pasado la mañana ensayando una invitación sencilla. Nada de cenas de etiqueta, nada de gestos grandilocuentes. Solo un café, o un helado, o una vuelta por el parque para ver el atardecer. Quería verla sin la presión de un contrato de por medio, quería recuperar el sonido de su risa, esa que yo mismo me había encargado de silenciar un año atrás.
Conduje hasta su oficina en Brooklyn con una mezcla de esperanza y nerviosismo que no sentía desde mi adolescencia. Pero cuando llegu