POV ANDREW
Verla en la sala de juntas fue como recibir una
descarga eléctrica que me devolvió a la vida y, al mismo tiempo, me mostró lo muerto que había estado durante este año. Pero lo que más me dolió no fue su rechazo, sino la eficiencia con la que me ignoró. Karina ya no me tenía miedo; peor aún, ya no parecía sentir nada por mí más allá de un profundo fastidio profesional.
—No voy a presionarla, Zack —le dije a mi amigo mientras caminábamos por el vestíbulo de mi edificio—. Si intento