La consulta con el médico los dejó muy preocupados, pero no podían hacer nada hasta recibir las noticias de los estudios.
Ambos caminaron en silencio de regreso al consultorio de Walter y hallaron a Rowdy y a su mujer todavía ahí, hablando banalidades con tanto ahínco, como si se tratara de la cura contra el cáncer.
Lara hizo todo lo posible por disimular su indignación, pero Waylon no pudo esconderlo, era demasiado diáfano como para que no se notara su molestia.
Rowdy se le quedó mirando como s