Una lágrima se escapó delos dulces y agobiados ojos de la rubia y sintió como el pecho se le oprimía lleno de dolor.
Teo era su hermano, su sangre, su única familia. Y ahora, estaba envenenado contra ella por esas imágenes espantosas que todo el país estaba viendo.
Waylon le había dicho que se encargaría de la mala prensa, y para ser sincera, después de haberlo pensado mucho en su habitación, la única opinión que a la chica le importaba era la de su familia: Teo, encabezando la lista, Waylon, s