Mundo ficciónIniciar sesiónRodrigo
Los días pasaron y con ello una gran incertidumbre, por más que quise tratar de ahogarme en trabajo, no podía concentrarme en lo que estaba haciendo.
Primero fue por lo que le había pasado al abuelo, ni él ni mi madre quisieron decir una palabra sobre lo que había sucedido. Para tranquilizarme me dijeron que todo se debía a su enfermedad, una de la cual ya tenía conocimiento, p







