Capítulo 120.- El destino estaba escrito.
Las semanas pasaron y afortunadamente todo estaba marchando bien. Luego de que la doctora pudiera comprobar que todo se encontraba perfectamente con nuestro pequeño y con Sabrina pudimos respirar.
Ya no debíamos preocuparnos porque le pasara algo a ninguno de los dos siempre y cuando ella siguiera al pie de la letra sus indicaciones.
En todo este tiempo he tenido que traer trabajo a casa porque no quiero salir tarde y dejarla que haga lo que quiere. Aunque no lo quiera reconocer, el medicucho