Sabrina
Los siguientes meses que pasaron se fueron en un abrir y cerrar de ojos. Hace una semana celebramos la boda de mi padre con Sonia. Fue una ceremonia sencilla, pero llena de mucha felicidad y amor.
Ver a mi padre tan feliz me hizo estrujar el corazón. Ya era hora de que se diera esa oportunidad en el amor. Creo que el rumbo de nuestras vidas, finalmente, ha tomado su camino.
Rodrigo no ha dejado de consentirme, mimarme y satisfacer cada uno de mis antojos y eso incluyen los apapachos a c